Cuando alguien escribe «fisioterapeuta en Ciudad Real» desde el móvil, Google no le enseña diez webs: le enseña un mapa con tres negocios. Esos tres se llevan la mayoría de las llamadas. El cuarto ya casi no existe.
Salir ahí no es magia ni hace falta pagar publicidad. Es un conjunto de cosas concretas, y la mayoría las puedes hacer tú esta semana.
Las tres cosas que mira Google
Google lo explica en su propia documentación y no ha cambiado en años. Para decidir quién sale en el mapa mira:
- Relevancia: si lo que dice tu ficha coincide con lo que la persona ha buscado.
- Distancia: lo cerca que estás de quien busca. Esto no lo controlas.
- Relevancia del negocio: lo conocido que eres. Reseñas, menciones, enlaces, actividad.
La distancia no la puedes tocar. Las otras dos, sí, y ahí es donde se gana.
Tu ficha: lo que casi nadie completa
La ficha de Google Business es gratis y la mayoría de las consultas la tienen a medias. Completarla entera es lo que más resultado da por menos esfuerzo.
La categoría principal, que es lo que más pesa
Es el campo más importante de toda la ficha y el que más gente pone mal. Si eres fisioterapeuta, tu categoría principal es «Fisioterapeuta», no «Clínica» ni «Centro de salud». Añade después las secundarias que apliquen, pero la principal define por qué búsquedas compites.
Los servicios, uno por uno
Hay un apartado de servicios donde puedes listarlos con su descripción. Ponlos todos: suelo pélvico, punción seca, rehabilitación de rodilla, lo que hagas. Cada uno es una puerta más.
Fotos, y que sean tuyas
Las fichas con fotos reciben bastantes más peticiones de cómo llegar y más clics a la web. Sube la fachada (para que te encuentren al llegar), la sala, el equipo y tu cara. Y súbelas cada mes: una ficha parada baja, una ficha viva sube.
Horarios de verdad, festivos incluidos
Si alguien va y está cerrado cuando Google decía abierto, eso te penaliza y encima te deja una reseña de una estrella. Actualiza los festivos.
Las reseñas, que es donde se decide
Entre dos consultas parecidas y a la misma distancia, gana la de más reseñas y mejor valoradas. No hay atajo, pero sí método.
Pídelas, porque solas no llegan
La gente contenta no escribe reseñas: escribe la gente enfadada. Si no las pides, tu media va a estar peor de lo que mereces. Lo tienes explicado con las palabras exactas en cómo pedir reseñas sin que resulte incómodo.
Responde a todas, sobre todo a las malas
Responder es una señal de actividad y además lo lee el siguiente paciente. Una reseña mala bien contestada convence más que diez buenas. La regla: reconoce, no discutas el caso clínico en público, y ofrece hablarlo por teléfono.
Y esto no lo hagas
Comprar reseñas, escribirlas desde cuentas de la familia o poner un cartel de «déjanos 5 estrellas y te descontamos». Google detecta patrones y te puede quitar la ficha entera. Cuando eso pasa, recuperarla es un proceso largo.
Qué tiene que decir tu web
La ficha y la web se apoyan la una en la otra. Tres cosas concretas:
- Tu dirección, teléfono y nombre exactamente iguales en la web y en la ficha. Si en una pones «C/ Mayor 3» y en la otra «Calle Mayor, 3, 1º», estás mandando una señal confusa. Y que estén en texto, no dentro de una imagen.
- Una página por servicio, no todo amontonado. La página de «suelo pélvico» compite por «suelo pélvico en tu ciudad»; una página de «servicios» con ocho párrafos no compite por nada.
- El mapa incrustado y el enlace a tu ficha desde la web.
Cuatro errores que te hunden
- Tener dos fichas del mismo negocio. Pasa al cambiar de local o si alguien creó una antigua. Se reparten la fuerza. Hay que fusionarlas.
- La ficha sin verificar. Sin verificar no compites, y encima cualquiera puede sugerir cambios.
- No controlar tu propia ficha. Si te la creó un portal de citas y la gestiona él, no es tuya. Recupérala.
- Dejar de tocarla. Es lo más común. Se completa una vez, se abandona, y en seis meses te adelantan los que sí publican.
Cuánto tarda esto en notarse
Voy a ser sincera porque esto se vende muy mal: no vas a ver resultados en dos semanas. Completar la ficha se nota en unas semanas. Subir posiciones en una ciudad con competencia se mide en meses, normalmente entre tres y seis.
Cualquiera que te prometa el primer puesto en un mes no te está diciendo la verdad, o va a hacer algo que puede costarte la ficha.
Si prefieres no llevarlo tú, esto es exactamente lo que hago dentro de la cuota de posicionamiento: ficha al día, reseñas gestionadas y respondidas, y un informe para que veas si sube o no.