Voy a hacer algo raro en un artículo escrito por alguien que vende webs a medida: te voy a decir en qué casos no te conviene lo que yo hago.
Las tres opciones
Para una consulta pequeña hay tres caminos, y los tres son legítimos:
| WordPress | Wix / Squarespace | A medida | |
|---|---|---|---|
| Coste inicial | 300-2.000 € | 0-300 € | 470-1.190 € |
| Coste anual | 150-400 € | 150-350 € | ~12 € (dominio) |
| Mantenimiento | Obligatorio | Lo hace la plataforma | Casi ninguno |
| Velocidad | Regular | Regular | Muy alta |
| Cambiar textos tú | Sí | Sí, muy fácil | No sin ayuda |
| Te la puedes llevar | Sí | No | Sí |
WordPress: potente y con peaje
Mueve una parte enorme de internet y para muchos proyectos es la elección correcta. Pero para una consulta de tres servicios tiene un problema: es una herramienta pensada para publicar mucho contenido, y tú no vas a publicar mucho contenido.
Lo que se lleva por delante a la gente no es el precio inicial, es lo que viene después:
- Actualizaciones constantes. El núcleo, la plantilla y cada complemento se actualizan por su cuenta. A veces una actualización rompe otra cosa.
- Seguridad. Al ser el sistema más usado, es el más atacado. Una web sin actualizar es una puerta abierta.
- Peso. Una instalación típica arrastra quince o veinte complementos para hacer lo que en una web a medida son treinta líneas.
Cuándo sí
Si vas a publicar un artículo a la semana, si tienes tienda con muchos productos, o si necesitas que varias personas editen contenido a diario. Ahí WordPress gana.
Wix, Squarespace y compañía
Se montan en una tarde y son honestos en lo que prometen. Para empezar mañana con algo digno, sirven.
Tienen dos inconvenientes que conviene conocer antes, no después:
- La cuota no se acaba nunca. Unos 200 € al año, para siempre. En cinco años son 1.000 € y la web sigue sin ser tuya.
- No te la puedes llevar. Si un día quieres migrar, se rehace desde cero. Es el modelo de negocio, no un defecto oculto.
Y una tercera menos evidente: todas las plantillas de un mismo sector se parecen. Cuando alguien mira tres consultas seguidas, las tres le suenan iguales.
A medida: rápida y sin mantenimiento
Es lo que hago yo, así que léelo con el escepticismo que corresponde.
Una web a medida para una consulta son unos pocos archivos servidos directamente. No hay base de datos, ni complementos, ni panel que actualizar. Eso da tres ventajas reales:
- Va muy rápida, que es factor de posicionamiento y sobre todo de que la gente no se vaya.
- No hay nada que mantener: sin complementos no hay actualizaciones que rompan ni agujeros que parchear.
- El alojamiento va incluido con el mantenimiento, con certificado de seguridad. No es algo que tengas que contratar ni pagar por separado: el único gasto anual suelto es el dominio, unos 12 €.
El inconveniente, que lo tiene
No puedes cambiar los textos tú desde un panel. Si quieres tocar tu web cada semana por tu cuenta, esto no te conviene: coge un creador. Si prefieres avisar y que se lo haga otro —que es lo que quiere casi todo el mundo con consulta— entonces sí. Para eso existe el mantenimiento, desde 20 € al mes.
Cuál te conviene a ti
- Estás empezando y no sabes si vas a seguir → un creador. Gasta poco hasta tenerlo claro.
- Vas a escribir mucho o tienes tienda → WordPress, con alguien que lo mantenga.
- Tienes consulta, quieres que te encuentren y que se pueda pedir cita, y no quieres pelearte con nada → a medida.
- Ya tienes web y funciona → no la toques. Arregla lo que falle. Rehacer una web que ya trae pacientes es de las peores decisiones que se pueden tomar.
Si te encaja el tercer caso, los precios y el desglose están en cuánto cuesta una web para una clínica.