Que reserven su primera clase sin llamar.
Te encuentran por Instagram, ven el estudio y les gusta. Después preguntan por privado el horario, el precio y si pueden probar. Esa conversación la puede resolver tu página mientras tú das clase.
Quien busca un estudio mira tres cosas antes de decidirse: si hay clase a la hora a la que puede ir, cuánto le sale al mes y si puede probar una antes de comprar el bono. Si no lo encuentra, mira el siguiente estudio.
Qué clase hay cada día, a qué hora y con cuántas plazas. Es lo primero que mira todo el mundo, porque de ahí depende si puede venir o no. Si hay que pedirlo por privado, la mitad no llega a pedirlo.
Cuánto cuesta el bono de cuatro, de ocho o de dieciséis clases, cuánto sale la sesión suelta y en cuánto tiempo caducan. No ponerlo no evita la pregunta: hace que muchas no la lleguen a hacer y miren el estudio de al lado, que sí lo tiene.
Que elija día y hora entre tus plazas libres y quede apuntada ahí mismo. Casi nadie compra un bono sin haber probado antes el material y visto el tamaño del grupo.
El horario de la semana con sus clases, los tres bonos con lo que incluye cada uno y la primera clase reservable eligiendo día y hora. Todo funcionando, para que veas de qué te hablo.
Una aplicación web para las reservas: lo que ve tu alumna cuando coge plaza y el panel con el que tú lo llevas.
Y si después decides que construyamos tu web, la integramos.
Consultar por la herramienta →Sin cuota mensual y sin permanencia.
Ver el cuadroSin registrarse. Solo su nombre y su correo.
Cobros online y en el local, en el mismo sitio.
Recreación de la demo · en ordenador se detiene con el cursor encima
Cada uno con su web pensada para cómo capta y cómo reserva. Estos son los demás:
30 minutos, sin compromiso. Me cuentas a quién atiendes y qué necesitas resolver, y te digo con sinceridad qué te conviene. En esa misma llamada montamos la simulación de tu presupuesto y te lo mando por escrito.