Una web que te traiga primeras visitas.
Si el teléfono suena todo el día para preguntar cuánto cuesta un implante y aun así quedan huecos en la agenda, necesitas una web que responda a eso antes de que te llamen.
Esto es lo que tiene que llevar la web de una clínica dental: que sepan por dónde van los precios, puedan reservar la revisión ellos solos y vean quién les va a atender.
La búsqueda que te trae pacientes es «cuánto cuesta un implante en tu ciudad». Cada tratamiento con su propia página: el rango real, qué hace que suba o baje y por qué hay quien los anuncia por 399 €. Ahí se gana la primera visita.
Que se coja desde la web a cualquier hora, no solo cuando tienes el teléfono abierto. Y que quede claro qué incluye —revisión, radiografía y presupuesto— y que no obliga a nada.
Google trata la salud como contenido sensible: sin profesionales identificados y con credenciales verificables, una web no compite por los tratamientos que dejan dinero. Súmale casos reales con consentimiento firmado y ya tienes la confianza.
Una web dental completa que puedes navegar. Mira cómo están contados los tratamientos, cómo se presenta la financiación y cuánto tardas en encontrar el botón de pedir cita.
Cada uno con su web pensada para cómo capta y cómo reserva. Estos son los demás:
30 minutos, sin compromiso. Me cuentas a quién atiendes y qué necesitas resolver, y te digo con sinceridad qué te conviene. En esa misma llamada montamos la simulación de tu presupuesto y te lo mando por escrito.