Un perro cada vez, con su hora reservada. Secado a mano, sin jaulas de aire caliente y sin pasarse la mañana esperando su turno.
Todos los servicios incluyen uñas, limpieza de oídos y secado a mano. Si al verlo hace falta otra cosa, te llamamos antes de hacerla.
Perros muy enredados: si el pelo está apelmazado, quitarlo lleva más tiempo y a veces hay que rapar para no tirar de la piel. Te lo decimos y te damos el precio antes de empezar, nunca al recogerlo.
Trabajamos con un perro a la vez. Mientras está aquí, no hay otro esperando en una jaula detrás.
Doce años cortando a tijera. Caniches, bichones y todo lo que lleve forma redonda.
Deslanado de pastores, huskys y border collies. Si suelta pelo por casa, pregunta por él.
Cachorros, perros mayores y los que lo pasan mal. Va despacio y para cuando hace falta.
Ves los huecos que de verdad quedan libres, eliges el tuyo y te llega la confirmación al momento. Si te surge algo, lo cambias desde el mismo enlace.
El precio se ajusta al momento, así que sabes lo que vale antes de venir.
Cada perro ocupa su rato entero. Solo aparecen los huecos que quedan.
Confirmación al momento y recordatorio el día antes, con la hora de recogida.
Lo cancelas desde el enlace y ese hueco vuelve a quedar libre para otro perro.
Entre hora y media y dos horas y media, según el tamaño y el estado del pelo. Te decimos la hora de recogida al reservar, y no se queda esperando: cuando termina, lo recoges.
No usamos jaulas de aire caliente. Se seca a mano con secador y cepillo, que tarda más pero es lo que deja el pelo bien y evita sustos con perros mayores.
Vamos a su ritmo y paramos cuando lo necesita. Si es la primera vez, reserva la cita de cachorro o pásate un día a que huela el sitio: solo por eso no cobramos nada.
Depende del pelo: los de corte, cada seis u ocho semanas; los de doble capa, dos o tres deslanados al año y baños entre medias. En la primera visita te decimos lo que necesita el tuyo.