Estudio pequeño, dos manos por cabeza y una hora entera para ti. Sin prisa y sin esperas en la sala.
Todo incluye lavado, diagnóstico y peinado final. Si al mirarte el pelo vemos que necesitas otra cosa, te lo decimos antes de empezar.
Melenas por debajo del hombro: los servicios de color llevan un suplemento de 10 a 25 € según el largo y la cantidad de producto. Te lo decimos en la primera visita, nunca al final.
No trabajamos con varias cabezas a la vez. Cuando entras en el estudio, esa hora es tuya.
Quince años detrás de una silla. Especialista en rubios y en arreglar colores que salieron mal en otro sitio.
Corte en seco y formas que aguantan tres meses. Si tienes rizo, pregunta por ella.
Degradados, barba y afeitado clásico con toalla caliente. Cita cada 45 minutos.
Ves los huecos que de verdad tenemos libres, eliges el tuyo y te llega la confirmación al momento. Si te surge algo, lo cambias tú desde el mismo enlace.
Cada servicio tiene su duración real, así que la agenda no se descuadra.
Solo aparecen los huecos libres. Lo que ves es lo que hay.
Confirmación al momento y recordatorio el día antes, para que no se te olvide.
Cancelas desde el mismo enlace y esa hora vuelve a quedar libre para otra persona.
Mejor con cita. Solo tenemos tres sillas y trabajamos con una persona a la vez, así que si vienes sin avisar lo normal es que no haya hueco ese día.
Entre dos horas y media y tres, según el largo y el punto del que partamos. Al reservar ya se bloquea ese tiempo, así que no vas a tener que volver otro día para terminar.
Sí, pero no siempre en una sola sesión. Lo miramos primero, te decimos cuántas visitas hacen falta y qué va a costar cada una antes de tocarte el pelo.
Sí, desde el enlace que te llega al reservar. Te pedimos que avises con 24 horas para poder darle esa hora a otra persona.